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Seat León Supercopa |
La posición de conducción extremadamente retrasada y muy baja sólo permite ver el suelo 20 metros por delante del morro del coche. Tiene un moderno motor 2.0 TFSI del grupo VW con turbocompresor afinado hasta conseguir los 300 cv, deja notar los 50 cv más que desarrolla respecto al ya muy eficaz propulsor 1.8 T del anterior León Supercopa y en cuanto hacemos la mínima insinuación sobre el pedal del gas nos pega al asiento y nos da la sensación de tener un rendimiento soberbio desde las 3.000 rpm hasta las 6.500 rpm. La dirección se muestra muy precisa y directa, con un tacto no excesivamente duro para un vehículo de estas características. Su funcionamiento se traduce en un mayor nivel de confort y nos exige un menor esfuerzo físico. Las levas de cambio nos permiten cambiar de marcha de una forma muy cómoda, en cuanto al bastidor nos encontramos con una estructura muy bien reforzada para limitar al máximo las torsiones ante los esfuerzos longitudinales y transversales. Refiriéndonos a la geometría de los trenes rodantes nos encontramos con numerosos reglajes posibles que obligan a equipos y pilotos a trabajar de forma muy precisa para obtener la puesta a punto ideal. En el eje delantero es tipo McPherson con posibilidad de elección de la dureza y precarga del muelle, amortiguadores regulables en extensión y compresión, regulación de caída y una barra estabilizadora con distintas posiciones. En el eje trasero tenemos suspensión independiente con amortiguadores también ajustables en dos vías, muelles con regulación de precarga, regulación del ancho de vía y ajuste del ángulo de caída. |

