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Renault Megane Trophy |
La tradición de competencia de Renault no se limita a la Fórmula 1. Al contrario, su historial es mucho más rico en competencias de turismos, desde cuando Louis Renault participó en la primera carrera de automóviles a finales del siglo XIX. Los grandes prototipos como los que hizo para ganar en Le Mans, las berlinetas Alpine y el R5 Turbo hechos a la medida del Rallye de Montecarlo, los monoplazas turbocargados con los cuales desde la F1 hizo imperativa esta tecnología para producir altas potencias y ahora, el único carro que le ha ganado al Ferrari de Schumacher en los últimos tiempos, indican que Renault entra y sale de las grandes categorías pero nunca abandona a sus clientes con copas mono marcas históricas. La Copa R8 Gordini fue famosa. Luego las carreras con los R5, Turbo, los Clio, la Clio V6, la Spyder y muchas de monoplazas de menores cilindradas para formación de pilotos como, por ejemplo, Alain Prost y René Arnoux, han sido una constante en todos los circuitos. El último invento es la Copa Megane Trophy GT, un certamen con cara feroz y un automóvil muy cercano a las sofisticadas especificaciones del DTM, Campeonato alemán de turismos. Del Megane que usted tiene al del Trophy no hay en común sino el nombre porque la nueva bestia tiene un chasís tubular que le permite llevar el motor en posición central, es decir, detrás del conductor y por delante de las ruedas traseras, como un F1. La aerodinámica respeta en un mínimo las referencias de línea de un Megane porque debe atender todos los requisitos de flujo y apoyo de un auto que apenas pesará 920 kilos y se moverá con el empuje de 320 caballos de potencia, provenientes de un motor V6 de 3.5 litros, como los que originalmente van en el Velsatis y la camioneta Espace, los vehículos de alta gama Renault. Este significa la relación peso/potencia de 2.9 kilos por caballo, es decir, diez veces superior a la de un Twingo de calle. La caja de velocidades se maneja desde el timón con un sistema de cambios semi automático, al estilo F1 y lleva a bordo un completo sistema de recuperación de datos para que haya la misma tecnología de análisis y progreso que en los monoplazas de alta competencia. Todos los automóviles serán fabricados en Dieppe, la planta especializada de Renault Sport, al oeste de París y se venderán en cantidad limitada y selectiva a clientes que se sientan con arrestos de competir en semejante "fierro", que recicla los 40 años de las monomarcas de Renault. El Megane Trophy será un campeonato por toda Europa, organizado directamente por Renault Sport como forma de soporte a sus clientes, con vehículos que, según el fabricante, tendrán un precio muy inferior con relación a su rendimiento y especificaciones técnicas. |

