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Renault Laguna 2.0 DCI 150 CV |
Mejores prestaciones sin incrementar los consumos La alianza que desde el año 1999 une a Renault y a Nissan ha desarrollado un nuevo motor, el 2.0 dCi de 150, cuyo primer inquilino es el Reanult Laguna, tanto en la carrocería berlina como en la versión familiar. Sustituto del 2.2 dCi, al que supera en aspectos como la aceleración y el consumo, no vendrá sólo: próximamente podremos disfrutar de un motor con la misma cilindrada pero con 175 caballos de potencia. Son muchas las marcas que se han lanzado a la fabricación de berlinas de cuatro cilindros y grandes prestaciones. La alianza franco-japonesa es la última que se ha sumado a la lista con un motor que se coloca en un puesto destacado dentro de los modelos de la competencia. Las carreteras españolas pueden ser ya testigos del avance de los nuevos modelos Laguna, que ya incorporan el nuevo motor diésel de 1.995 cc de cilindrada. Este propulsor, con inyección common-rail, está equipado con inyectores piezoeléctricos (hasta cuatro veces más precisos y rápidos que los convencionales) de Bosch, que mejoran la gestión de la inyección, en la que se realizan hasta cuatro pulverizaciones por ciclo: dos preinfecciones, una inyección principal y una post-inyección para eliminar las partículas generadas y así satisfacer las exigencias de la norma anticontaminante Euro 4. Otros elementos fundamentales de este nuevo motor son la culata en aluminio con cuatro válvulas por cilindro, los dos árboles de levas y la utilización de cadena de distribución en lugar de correa para una mayor duración. Únicamente la versión de 175 caballos contará con filtro de partículas (que requerirá mantenimiento cada 120.000 kilómetros). Si hasta ahora el 2.2 dCi de 150 caballos constituía la opción más potente en motores diésel de la gama Laguna, el nuevo propulsor le deja atrás en cuanto a prestaciones. Con el mismo caballaje y par motor, de 320 Nm a 2.000 revoluciones por minuto (en la anterior versión se alcanzaba a 1.750 rpm), mejora a su antecesor de forma bastante evidente si nos referimos, por ejemplo, a la aceleración. Además, como el 90% del par se extiende a un mayor rango de regímenes de giro, el conductor puede aprovechar mejor las prestaciones de este vehículo. Notable aceleración La velocidad máxima, de 215 km/h (212 km/h el Grand Tour), no cambia, ya que la potencia máxima y la resistencia aerodinámica es la misma en ambos casos. Sin embargo, la diferencia se empieza a notar a la hora de acelerar. Mientras la versión anterior en su carrocería berlina aceleraba de 0 a 100 kilómetros por hora en 9,8 segundos, el nuevo propulsor mejora esta cifra hasta los 8,9 segundos. Teniendo en cuenta a sus rivales más directos, en este aspecto sólo es superado por el Ford Mondeo 2.2 de 155 caballos, que tarde 8,7 segundos en acelerar de 0 a 100 kilómetros por hora. Además, el Laguna permite recorrer los 1.000 metros con salida parada en 30,3 segundos. Estas cifras no alegrarían demasiado a los amantes del Laguna si las mejoras conllevasen un aumento del consumo de combustible. Nada más lejos de la realidad. La nueva motorización trae consigo unos consumos bastante ajustados, con 5,8 litros (6 en el caso de la versión familiar) cada 100 kilómetros recorridos en una media de ciclo urbano. La versión de 2.2 litros consumía 6,3 litros en la misma distancia. Ambas versiones, tanto la berlina como el familiar, estarán disponibles inicialmente con una caja de cambios manual de seis velocidades. Aquéllos que deseen disponer de un Laguna con cambio automático, tendrán que elegir el motor de 2.2 litros, con una caja automática Preactiva de cinco marchas y accionamiento secuencial. Todas estas mejoras que la alianza entre Renault y Nissan han introducido en la gama Laguna no se hacen notar demasiado en los precios, que se mantienen casi idénticos a los de la anterior versión. |

