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Renault 16 |
Un año después se podían encontrar en el mercado la versión Normal y Super, esta última con más equipamiento, como por ejemplo con asientos reclinables y reposabrazos central delantero. En ambas versiones el interior ofrecía una gran amplitud y comodidad de marcha a los pasajeros, e incluía opciones novedosas como el cierre centralizado, elevalunas eléctricos y maletero modulable. Todas estas innovaciones atraían y fidelizaban al público. Además de adelantos en cuanto a habitabilidad y confort, también incorporaba numerosos adelantos técnicos, por ejemplo equipaba el primer motor del mundo de aleación ligera de aluminio inyectado. El circuito de refrigeración era cerrado y el funcionamiento del ventilador era eléctrico con activación por termostato. Cabe destacar también el alternador de serie y la incorporación de cuentarevoluciones electrónico. En cuanto a suspensiones incorporaba suspensión independiente a las cuatro ruedas mediante barras de torsión, lo que otorgaba un excelente agarre y una gran comodidad de marcha. También hay que unirle la innovadora línea de la carrocería, fruto de la síntesis entre las carrocerías de coche medio con coche de lujo, con asientos abatibles que le otorgaban gran versatilidad. La deportividad de la línea era potenciada por el nervio sobre el capó delantero que iba desde la calandra hasta el parabrisas y continuaba por el techo, y si se quería más deportividad se podía optar por la versión TX, con motor de 1600 cm3 y 93 Cv. Con todo esto Renault consiguió un atractivo coche de gama alta, accesible a un gran público que estuvo en venta durante 14 años hasta 1979, cuando fue sustituido por el Renault 20. |

