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Porsche Cayman S |
Cuando Porsche parecía haber olvidado sus deportivos para centrar todos sus esfuerzos en vender cada día más Cayenne –ya saben, el todoterreno que ha conseguido ser, increíblemente, el más vendido del mercado con mecánica de gasolina–, se ha destapado con una sorpresa largamente esperada y hasta ahora solamente anunciada. Se trata del Cayman S, la cuarta gama de productos del fabricante de Stuttgart, y la tercera de su familia de deportivos. Se trata de un coupé deportivo que, al estar basado en el Boxster y repetir el formato del 911, se convierte en el eslabón perdido en la gama Porsche. Más caro que un Boxster y más barato que un 911, el Cayman S supone una interesante alternativa intermedia cuya mecánica también se escalona, por potencia, entre la de los Boxster y la de los 911. Habrá que esperar a su lanzamiento, el 26 de noviembre de este año, después de ser presentado oficialmente en el Salón de Francfort, para ver si convence a los incondicionales de la marca y ayuda a remontar las ventas de los Porsche deportivos, últimamente un poco de capa caída, sobre todo las del Boxster. No cabe duda de que a primera vista el Cayman S reivindica su autenticidad como Porsche, aunque al analizar su diseño se comprueba que transmite una filosofía formal distinta tanto del Boxster como del 911, muy personal y dinámica. El nuevo estilo del Cayman se comprueba en su frontal, definido por la presencia de unos faros ovalados y de unas entradas de aire distintivas. En ellas se integran unos faros antiniebla “colgados” transversalmente en su parte más alta. Aunque las comparaciones son odiosas, por buscarle un antecesor en la historia de Porsche, la forma afilada de su frontal sugiere la del bellísimo 904 desarrollado en su día por un tal Ferdinand Piëch... La imagen exclusiva y dinámica de la parte delantera del Cayman se pone de manifiesto por la baja altura del marco superior del parabrisas y por el pronunciado perfil del techo. Su característica silueta está condicionada por una larga distancia entre ejes y por una parte trasera caracterizada por la suavidad de sus líneas. Ésta está caracterizada por la existencia de un gran portón, de un robusto paragolpes que en zona central inferior aloja una salida doble de escape y de un spoiler aerodinámico retráctil. La amplia apertura del portón permite un acceso muy cómodo a un maletero de 260 litros de capacidad. Por cierto, dada la disposición mecánica del Cayman, dispone de un segundo maletero debajo del capó delantero, de 150 litros. Sumadas las dos capacidades y añadiendo la presencia de numerosos compartimentos de almacenaje en el habitáculo, se garantiza un inusitado carácter práctico a pesar de tratarse de un coupé biplaza netamente deportivo. Motor y chasis El carácter innovador del Cayman S se comprueba también en su mecánica, totalmente nueva. Se trata de un bloque de seis cilindros en disposición bóxer (cilindros horizontales opuestos) de 3,4 litros de capacidad y con una potencia de 295 caballos. Dispone de un par motor de 340 Nm desde las 4.400 hasta las 6.000 revoluciones por minuto y está equipado con el sistema Porsche Variocam Plus, hasta ahora reservado al modelo 911 Carrera. Con estas cifras de potencia y par, y bien apoyado por una caja de cambios manual de seis marchas, basada en la del Boxster S pero con recorridos más cortos y precisos, el Cayman S obtiene unas prestaciones extraordinarias. Su velocidad máxima alcanza los 275 kilómetros por hora, y es capaz de acelerar hasta los 100 kilómetros por hora desde parado en 5,4 segundos con el cambio manual. Como es habitual en los Porsche deportivos, también podrá disponer del cambio automático Tiptronic de cinco marchas con función manual a través de mandos en el volante. Esta transmisión ha sido especialmente revisada para ser utilizada en el Cayman S, lo que ha significado la utilización de una nueva unidad de control electrónica e hidráulica. Dotado con un bastidor monocasco de acero, su chasis, con elementos de aluminio, ha recibido una puesta a punto especial para acentuar su carácter deportivo y dinámico. El coche, que está calzado con neumáticos de 18 pulgadas de diámetro, lleva suspensiones independientes MacPherson en ambos ejes y dispone del sistema PSM (Porsche Stability Management) para conseguir el mejor comportamiento en todo tipo de carreteras. Y los frenos, punto fuerte de cualquier Porsche que se precie de serlo, se basan en discos ventilados en las cuatro ruedas. Como opción, puede incorporar el sistema PASM (Porsche Active Suspension Management), que hace que la carrocería sea 10 milímetros más baja y que ajusta automáticamente la rigidez de la suspensión a las condiciones de la conducción. El conductor puede seleccionar los dos programas que incluye el sistema, Normal o Sport, por medio de un interruptor situado en la consola central |

