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Nissan Micra 160 SR |
En su interior no presenta grandes dosis de distinción. Básicamente nos encontramos el interior de un Micra con el acabado Tekna. Destacan el ESP de serie, los pedales de aluminio perforados, pomo de la palanca de cambio cromado y un panel de instrumentación en gris sobre marfil que incluye ordenador de abordo y radio-CD con cargador para seis discos compactos de serie. Echamos de menos que le otorgarán la exclusividad y atractivo que merece. Los materiales utilizados para configurar el interior son muy sencillos. El tacto de todos los plásticos es duro y tienen un tratamiento correcto. Tan sólo la zona superior del salpicadero tiene un tacto más blando y un aspecto más agradable. Los mandos quedan al alcance y están bien dispuestos. La instrumentación es clara y sencilla, aunque el indicador de la temperatura del agua, tan sólo se conforma con un testigo luminoso. La posición al volante no es la ideal, los pedales quedan demasiado elevados con la consiguiente incomodidad a la hora de manejarlos. El volante no presenta regulación longitudinal. Los asientos no son demasiado ergonómicos y envolventes, tanto en las plazas delanteras como en las traseras. Arranque sin llave El SR cuenta de serie con el sistema de apertura, cierre y arranque sin llave. La apertura de las puertas se realiza mediante el mando a distancia o a través de un pequeño botón de goma situado en tirador de las puertas delanteras y maletero. Para encender el motor debemos pisar el freno y girar una pieza fija de plástico que hace las veces de llave. Dicho sistema nos permite arrancar con una marcha insertada siempre que tengamos el pedal de embrague pisado. Para apagar el motor tenemos que girar la pieza como si fuera una llave convencional. Una vez apagado debemos pulsar un botón situado en la misma zona y volver a girar para desconectar y de esta forma poder cerrar el vehículo, si lo deseamos. |

