|
|
Mitsubishi Lancer Evolution VIII |
Han transcurrido once años desde que este deportivo irrumpiera en los escenarios internacionales. El Lancer Evolution VIII supera la versión VII incorporando el nuevo sistema Super AYC (Control Activo de Derrape), mejorando la aerodinámica, optimizando la suspensión y contando con una carrocería más sólida. El Lancer Evolution, es el enlace entre los automóviles Mitsubishi de producción y los autos destinados solamente a competencias. El Evolution VIII se dio a conocer por primera vez en el Salón del Automóvil de Los Angeles en enero de 2003 (el primer Lancer Evolution comercializado en EE.UU., mercado en el que ya se han agotado todas las unidades) antes de su lanzamiento oficial en Japón el 31 de enero de 2003, mientras que a Europa llegó hace tan solo unos meses, aunque su presentación oficial en el viejo continente tuvo como escenario el Salón Internacional del Automóvil, IAA. Una cara atractiva Después del Lancer y antes del Grandis y del NCC, el Lancer Evolution VIII aporta una nueva interpretación de la nueva identidad visual de Mitsubishi Motors diseñada por Olivier Boulay. Utilizando los mismos elementos básicos (parrilla dividida, elemento central en diedro soportando el logotipo tridimensional de los tres diamantes de gran tamaño) el equipo de diseño ha creado una cara impactante y deportiva. Si se compara con la versión VII, el nuevo diseño exterior aporta mejoras significativas, en términos de rendimiento tanto aerodinámico como de refrigeración, con tomas de aire de enfriamiento para el radiador en la parrilla de menor tamaño, salidas de aire 60% más grandes en el capó con deflector en la zona frontal y diseño mejorado del protector térmico, eliminación de la toma de aire en el capó y de las salidas de aire laterales, ampliación del 10% de la toma de aire del centro del parachoques, ampliación de la toma de aire del radiador de aceite del motor ahora de tipo conducto, eliminación de la salida lateral del radiador de aceite, cierre de la abertura bajo el extremo izquierdo del parachoques, cubierta inferior de nuevo diseño con airdam (derivador de flujo) integral en el borde delantero, spoiler posterior estándar o nuevo espoiler trasero elevado (opcional) fabricado en fibra de carbono. Motorización El Lancer Evolution VIII está propulsado por una versión mejorada del motor 4G63 de 2 litros, 4 cilindros en línea, 16 válvulas DOHC, con turbocompresores e intercooler. En la versión europea llega a desarrollar 195 kW (265 caballos) de potencia a 6.500 rpm, y un torque de 355 Nm (36,2 kg-m) a 3.500 rpm. La optimización de las características de los turbocompresores permite obtener un par elevado en el rango de 3.000 a 4.000 rpm. Este impulsor se combina con una caja de cambios manual de 5 velocidades de relación cerrada. El sistema de control a las 4 ruedas de Mitsubishi Motors – que incluye el ACD, Active Centre Differential (Active Centre Differential), el AYC, Active Yaw Control (Control Activo de Derrapes), y el ABS deportivo – ha elevado las prestaciones dinámicas y de tracción del Lancer Evolution a nuevos niveles de seguridad, placer y eficiencia. El nuevo sistema Super AYC, que se presenta por primera vez en el Evolution VIII, aportará mejoras adicionales significativas a esas prestaciones. Este sistema utiliza un diferencial de engranajes planetarios en lugar de los engranajes cónicos del AYC anterior, lo que duplica la cantidad de par que puede transferir entre las ruedas traseras, mejorando la tracción y el comportamiento en las curvas. El sistema de frenos incorpora discos ventilados Brembo de 17” con pinzas de cuatro pistones en el tren delantero, y discos ventilados de 16” con pinzas de dos pistones en el tren trasero. Asimismo, incluye el ABS deportivo de MMC, que utiliza un sensor de ángulo del volante para detectar las órdenes de dirección. Un ordenador utiliza dicha información para regular la fuerza de frenada en cada rueda de modo independiente y mejorar el comportamiento en frenada. El sistema incorpora también EBD (Sistema Electrónico de Distribución de fuerza de frenada) de MMC. Con el fin de mejorar la estabilidad y la calidad de conducción percibida, la carrocería del Lancer Evolution VIII se ha hecho más sólida y rígida mediante un programa que detecta las áreas que proporcionan mayor resistencia con el menor incremento del peso. La unión de las secciones superior e inferior de la carrocería, un factor sustancial en la rigidez torsional general, se ha reforzado con la incorporación de grandes refuerzos en los paneles interiores y exteriores de la zona inferior del pilar central. Las juntas de los paneles de carrocería se han reforzado con la incorporación de refuerzos en la zona superior del montante frontal, así como en las superficies superior y lateral de los pasos de rueda traseros, e incrementando el número de puntos de soldadura. La rigidez de las zonas de anclaje de la suspensión se ha optimizado reforzando la sección intermedia de la barra del montante y sus puntos de fijación a la carrocería. El Mitsubishi Evolution VIII utiliza rines de aleación ligera ENKEI de 17” y 6 radios, y neumáticos 235/45R17. La fabricación de las ruedas mediante fundición rotativa reduce el peso de un juego de rines en 3,2 kg; esa reducción del peso no suspendido contribuye de modo directo a mejorar las características dinámicas. Una carrocería más rígida, la optimización de la suspensión delantera de brazos MacPherson y la suspensión trasera multi-link, ofrecen una estabilidad mejorada en condiciones límite, y una mayor calidad de conducción percibida en toda la gama de prestaciones. |

