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Mazda Sassou |
Ciudadano del futuro Su atractivo aspecto exterior se asemeja más al de un deportivo compacto que al de un sufrido y versátil ciudadano. La web alemana Auto Motor und Sport anuncia que tiene unas medidas de 3,90 metros de largo por 1,74 de ancho y 1,37 de alto, lo cual deja intuir que la habitabilidad de este prototipo es correcta para un vehículo del segmento B, en el que se encuadra. Su alma de ciudadano también queda clara al levantar el capó. A falta de conocer sus cifras de potencia, su motor tricilíndrico de un litro de capacidad, equipado con turbocompresor e inyección directa de gasolina está diseñado para un uso eminentemente urbano, teniendo muy en cuenta la economía en el consumo de combustible, aunque sin renunciar a una reserva de potencia útil para afrontar trayectos de carretera. Su diseño, amén de estilizado y con rasgos redondeados, alberga detalles de apariencia agresiva, como los faros delanteros, de forma alargada y flanqueados por unos enormes intermitentes en forma de ángulo de 80 grados, que, junto con la enorme pero discreta toma de aire, hacen que su mirada se asemeje a la de un poderoso felino en actitud de ataque. Las líneas de la zaga, muy en sintonía con las del frontal, utilizan el mismo concepto de piloto rasgado bordeado por un anguloso intermitente, reforzando su personalidad y su carácter. Lateralmente, sus líneas musculosas pero estilizadas, en conjunción con una cintura alta y ascendente, refuerzan ese estilo aparentemente deportivo que se deja ver incluso en el techo, realizado en cristal en su mayor parte, y que se estrecha para dejar sitio a la chapa según se acerca a la cima del portón trasero. La ausencia de pilar central subraya lo anterior. Por si fuera poco, el Sassou está plagado de detalles curiosos, como las manillas exteriores de las puertas escamoteables, aunque sin duda es en el interior donde más proliferan estas soluciones originales. Nada más abrir sus amplias puertas, llaman la atención indefectiblemente los extraños asientos, dispuestos para cuatro plazas. Los dos delanteros parecen estar unidos, ya que sus formas ascienden para superar el túnel central. Su extrema delgadez y envolvente diseño certifican que nos encontramos ante un prototipo. Además, es curiosa la disposición de los cinturones de seguridad, integrados en los asientos en el lado opuesto al habitual. La banqueta trasera se abate de una pieza, dando lugar a una amplia zona de carga con el piso y las paredes completamente planas. Pero mientras está desplegada, su mullido a base de aire comprimido hacen de él una cómoda butaca central para un viajero, o dos laterales si así fuera necesario. Es también original la disposición de los altavoces traseros, situados en la tapa del portón. Otra solución innovadoras es, por ejemplo, la utilización de una memoria USB como llave. El diseño del salpicadero, muy sobrio y pintado en dos colores, integra a la perfección la consola central y el cuadro de instrumentos, situado frente al conductor tras un volante de forma y aspecto deportivos. Además, la facilidad de tránsito entre las plazas delanteras está asegurada gracias a la ausencia de palanca de cambios, seguramente escamoteable para contribuir a la habitabilidad interior. |

