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Mazda 2 1.4 CRTD Sportive |
Lavado de cara Recordemos que en septiembre de 2005 Mazda realizó una serie de mejoras para ponerle al día, entre las novedades destacan unos nuevos grupos ópticos delanteros y traseros, nuevas llantas, nuevos textiles y colores interiores, y un motor turbodiesel common rail de 1,4 litros conforme a la norma Euro IV -que es el protagonista de nuestra prueba-. En materia de seguridad activa, se ofrece el control de estabilidad (DSC) como opción en el acabado Sportive, mientras que el ABS, la distribución electrónica de la frenada (EBD) y la asistencia a la frenada forman parte equipamiento de serie. La versión renovada del Mazda2 presenta como novedades dos nuevos colores interiores, además de nuevos tapizados en los asientos y en los guarnecidos de las puertas. En el interior de la versión de acceso, el antiguo tono gris oscuro se ha sustituido por un nuevo tono gris, con materiales de mayor calidad que se combinan con el panel de instrumentos acabado en “imitación titanio”. Por su parte, las versiones Active + y Sportive cuentan a partir de ahora con un nuevo tono en ébano, además de nuevos materiales en los asientos y guarnecidos de las puertas. Materiales rígidos El tratamiento de los materiales es algo mejor, aunque no percibimos una gran mejora. Sobre todo se han mejorado el ajuste de algunas piezas del salpicadero que en la anterior versión tenían un desajuste considerable -se podía desprender con facilidad-. El aspecto del interior a primera vista es bueno. La calidad y el acabado del interior siguen siendo muy justita. Seguimos encontrando piezas que no terminan de casar correctamente, mal rematadas con bordes cortantes y rebabas. Todos materiales son duros al tacto y parece que la calidad es similar en todas las zonas del habitáculo. Echamos de menos materiales mullidos en los apoyabrazos de las puertas. Tampoco es un coche que tenga demasiadas zonas tapizadas. Tan sólo encontramos “tela” en lugares obligados como el piso, techo, asientos y dos tiras rectangulares muy finas –sin mullido- en los paneles de las puertas. El tapizado de los asientos y los de las puertas son similares. En su interior prima la sencillez, y eso es de agradecer. El salpicadero tiene cuatro salidas de aire, que pueden cerrarse del todo por medio de solapas, que son algo incómodas cuando las tenemos que abrir, pero que se manejan y cierran sin mayores problemas. Las dos salidas de aire situadas en el centro son rectangulares, mientras que las salidas laterales de aire son redondas con bordes cromados. La superficie de la consola central, que va unida a la parte inferior del soporte del tablero de instrumentos, tiene acabado en "imitación titanio", al igual que las manillas interiores de las puertas y los interruptores de los elevalunas eléctricos. Todos los interruptores de los sistemas de control de sonido y climatización están integrados en la consola central. La totalidad de los mandos tienen un tacto agradable, se accede muy bien a ellos y se manejan de forma intuitiva y con poco esfuerzo. Instrumentación El tablero de instrumentos está dominado por el cuentakilómetros y el cuentarrevoluciones, que son grandes, redondos y de rápida lectura. La grafía del indicador de la temperatura y del depósito de combustible era más imprecisa. Todos los controles e interruptores de mayor o menor importancia se alcanzan fácilmente desde el volante de tres radios. El volante tiene un tacto, diseño, grosor y tamaño perfecto. La palanca de cambios está colocada en el lugar idóneo y tiene un pomo que está a la altura de las características del volante. Los tiradores interiores, accionados por resortes rebotan después de tirar de ellos, y nos permiten abrir las puertas con muy poco esfuerzo. Los parasoles incorporan espejos con tapa, pero no tienen iluminación. La funcionalidad ha mejorado, con la adición de controles opcionales en el volante. Estos elementos se suman al nuevo display del sistema de sonido en color claro, situado en la parte superior del panel de instrumentos, que ya se introdujo la pasada primavera. Un interior muy aprovechado El habitáculo está homologado para acomodar 5 adultos. El Mazda2 mide 3925 mm de longitud y 1680 mm de anchura. Se han eliminado las barras portaequipajes y su altura es ahora de 1530 mm. La altura de la carrocería permite tener una buena accesibilidad al habitáculo tanto por las plazas delanteras como por las traseras -recomendable para personas de movilidad reducida-. La forma de la carrocería también permite que el espacio de su interior sea regular y muy aprovechable para sus dimensiones de utilitario. El espacio es muy satisfactorio y la altura es la misma en todo el habitáculo. Los asientos tienen el mullido que es más duro que blando. Son demasiado planos y echamos en falta algo más de sujeción y ergonomía. Quizás, por el diseño que tienen sean más cómodos para poder tener un mejor acceso. El respaldo del asiento del acompañante puede abatirse hacia delante para favorecer el transporte de objetos. Los asientos traseros cuentan con varios elementos de seguridad. Como elementos de serie, hay tres conjuntos de cinturones de seguridad de tres puntos para adultos y soportes isofix para montar sillas infantiles, así como tres reposacabezas. Estos pueden abatirse –cuando nadie va sentado en los asientos– para facilitar la visión del conductor. Nueve huecos portaobjetos Existen nueve huecos portaobjetos en el habitáculo, posavasos para los ocupantes de los asientos delanteros y portabotellas en las puertas traseras, un portamonedas que se encuentra junto al volante y un compartimiento situado bajo la columna de la dirección para el conductor. El conductor y el pasajero delantero tienen acceso a una caja con tapa, situada en la parte superior del tablero de instrumentos que es sumamente práctica. También hay un compartimiento abierto en la parte superior de la guantera, dos portabebidas en la consola central y un compartimiento independiente al alcance del pasajero delantero, que cuenta con una funda lavable y puede emplearse como papelera. Hay compartimentos de almacenamiento en las cuatro puertas (con portabebidas integrados en la parte de atrás) y dos revisteros en la parte posterior de los asientos delanteros. Ninguno de los huecos portaobjetos están tapizados por dentro -para que ciertos objetos no puedan rozarse- ni presentan alfombrillas antideslizantes. La guantera tiene una capacidad aceptable para guardar la documentación y el chaleco reflectante. El espacio para la cabeza y los hombros del Mazda2 es de los mejores dentro de su categoría. Especialmente el espacio para el conductor, cuyo asiento puede moverse 210 mm en dirección horizontal a través de 15 posiciones diferentes, y 15 mm en altura. Eso permite encontrar la posición de conducción correcta a cualquier persona que mida hasta 1,90 metros de altura. Mediante una palanca de trinquete se levanta todo el asiento, no sólo la banqueta, para poder colocar correctamente el respaldo anatómico del asiento. |

