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Hyundai Tucson FCEV |
La segunda generación de vehículos Hyundai con célula de combustible (recordemos que Hyundai ya experimentó con esta tecnología en la anterior generación del Santa Fe) y emisiones totalmente limpias está plenamente operativa y podría ponerse en manos de cualquier conductor. Su transmisión –en tracción delantera y con diferencial- ofrece una palanca con las posiciones D adelante, N punto muerto y R marcha atrás de máxima facilidad de manejo. Y su sobrepeso respecto a un Tucson 4x4 convencional supera en poco los 100 kg, para un total de unos 1.760 kg. La estructura del SUV permite fácilmente la disposición delantera del motor eléctrico y las células para la electrolisis, con las compactas baterías situadas bajo el maletero. Desde Hyundai nos han confirmado que el Tucson FCEV sólo estará disponible con tracción delantera, lo que le penaliza a la hora de afrontar terrenos complicados frente a cualquier TT convencional con tracción total. El Tucson FCEV dispone de un motor de 80 KW (equivalente a 109 CV) que le permite aceleraciones más que suficientes y una velocidad máxima de 150 km/h. La autonomía es un apartado no muy fácil de calibrar. Oficialmente, se le supone una autonomía de hasta 300 km (el doble de la ofrecida por el Santa Fe FCEV), pero con un ritmo de marcha de unos 120 km/h en carretera, el máximo legal en nuestro país. Este máximo de autonomía sería con sus tres depósitos de hidrógeno situados bajo el piso y que suman 150 litros, cargados de hidrógeno a 700 bares de presión. Pero en Alemania, estos coches dependen de unidades móviles de repostaje que sólo permiten cargar a una presión de 350 bares. Este Tucson FCEV muestra importantes mejoras respecto al Santa Fe FCEV de hace cuatro años. Quizás la más importante, aparte de la citada mayor autonomía, es que puede funcionar a temperaturas inferiores a cero grados, incluso rondando los 20 grados bajo cero, algo que anteriormente no era posible. |

