|
|
Honda FMX 650 |
Honda entra por la puerta grande en el terreno supermotard con la FMX 650. Una montura especializada que se sitúa prácticamente en el escalón más alto de la disciplina y que viene a confirmar el interés de los grandes fabricantes por este mercado en plena y sostenida expansión. Suzuki con la DR Z 400 SM y Yamaha con su XT 660 X ya habían refrendado éste auge del que no deseaban quedarse aparte aún a costa de competir con marcas mucho más especializadas en la disciplina con auténticas máquinas de competición en sus catálogos. KTM (campeona del mundo S1), Husqvarna, TM, Husaberg, Gas Gas o Aprilia, con su SVX 450 como vigente campeona mundial de S2, cuentan todas ellas en su gama con un nutrido grupo de modelos supermotard del más alto nivel. Estas motos están derivadas directamente de modelos "off- road" convenientemente adaptados a un uso exclusivamente urbano, dejando definitivamente a un lado el concepto "Dual-Purpose" que algunas marcas venían proponiendo mediante motos que podían ir bien por campo y no del todo mal por asfalto. El supermotard obliga a modificar algunos aspectos ciclísticos, como pueden ser las geometrías o los frenos, para proporcionarnos diversión sin límites en asfalto con máquinas cuya agilidad y calidad de componentes garantizan un comportamiento capaz de transmitir adictivas sensaciones a los mandos. La nueva Honda tiene el complicado papel de ser la única representante del ala dorada en la disciplina y por eso se ha cuidado hasta el último detalle, aplicando a rajatabla la receta supermotard; robusto chasis, suspensiones de calidad y largo recorrido, frenos potentes y de buen tacto, todo ello acomodado en un cuerpo de inequívoca orientación campestre. La guinda la ponen una gomas de gran sección destinadas a posibilitar el agarre necesario en asfalto y permitir los deslizamientos que siempre buscamos a lomos de estas diabólicas y divertidas máquinas. El grupo propulsor es el reputado monocilíndrico Honda refrigerado por aire con culata de cuatro válvulas radiales con distribución de un solo árbol de levas, garantía de fiabilidad y contundente respuesta (38 caballos). La potencia se transmite a la rueda trasera mediente un caja de cinco velocidades con desarrollos adaptados tanto a la ciudad como a enrevesadas carreteras de montaña. Llama poderosamente la atención el sistema de escape de gran volumen con doble salida que discurre paralelo desde las dos toberas de escape del motor. Incorpora tubos catalíticos integrados para adaptarse a la Normativa Euro 2 y están acabados en un vistoso color bronce. La base que soporta el conjunto es el chasis monocolumna de Honda que comparte algunas características con la gama Hornet. La estructura está formada por piezas de tubo de acero de sección rectangular. Todo esto se apoya en un sofisticado conjunto de suspensiones; delante la horquilla presenta una apariencia sólida con su esquema invertido y barras de 45 mm y botellas anodizadas en dorado. Permite un recorrido de 218 mm. En la parte trasera un sistema progresivo unido a un amortiguador con carga de gas y un basculante de sección rectangular se encargan de proporcionar confort y efectividad en las más variadas condiciones. Las llantas de radios en medida de 17 pulgadas resultan vistosas por su anodizado en negro e ideales por la ligereza que aportan a un conjunto que detiene la báscula en 163 kg , según el fabricante. El equipo de frenos está constituido por un disco delantero de 296 mm y otro trasero de 220 mm, mordidos por pinza de doble pistón y simple pistón, respectivamente. Si en cuanto a técnica, todo ha sido resuelto de forma muy efectiva, su estética también se ha cuidado hasta el mas mínimo detalle, con una vistosa y compacta zaga dibujada por un afilado colín, las dos salidas de escape y un luminoso faro trasero de LEDs. Delante los dos guardabarros cumplen tanto por efectividad práctica como por impacto estético. |

