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Ford Iosis |
El futuro ADN de diseño de Ford El iosis es una visión de diseño que desarrolla algunas de las ideas expresadas por vez primera en el concept car Ford SAV que se presentó en el Salón del Automóvil de Ginebra de 2005. El iosis da cuerpo a todos los elementos del diseño futuro de los Ford europeos. No todas las referencias se incorporarán a todos los productos, pero hay una serie de genes centrales que aparecerán con fuerza en los próximos años. "El iosis es algo más que un coche de exposición: es un mensaje con la redefinición del futuro diseño de Ford Europa”, dice Martin Smith, Director de diseño de Ford Europa. "Manda un atrevido mensaje porque ésa es la dirección que estamos tomando”. Toda compañía de coches tiene generaciones identificables de vehículos y Martin Smith ha recibido la tarea de desarrollar la próxima generación de vehículos de Ford Europa. Cuando llegó a Ford el año pasado, Smith reconoció que el liderato de Ford en calidad de conducción necesitaba verse reflejado en el atractivo emocional y visual del producto. "La recepción por parte del público del SAV Concept pone en evidencia que estamos tomando la dirección correcta”, dijo Smith. Smith continuó: “Ford Europa ha sido ampliamente reconocida como líder en dinámica y entre los mejores en calidad de fabricación, además de que sus productos son asequibles y fiables. Ahora apuntamos al diseño. El iosis manda el mensaje que Ford está apuntando a ser líder en diseño”. “Un salón como el de Frankfurt es un escenario global para la industria del motor, es el acontecimiento más grande de su clase en el mundo, y como tal es una plataforma maravillosa para poder mostrar al público y a la industria que Ford Europa está entrando en una nueva era del diseño”. “Lo que estamos haciendo es visualizar las cualidades dinámicas de la marca Ford. Estamos definiendo esto como el diseño cinético de Ford, y al mirar el iosis se puede apreciar que visualiza la energía en movimiento. El diseño cinético define el ADN que nos llevará al liderato en diseño”. El proceso de diseño El iosis comenzó su vida como una serie de esbozos a mano realizados por el diseñador de exteriores de Ford Europa, Andrea di Buduo, siguiendo las conclusiones de unas reuniones con Martin Smith. Trabajando juntos con Domenico Tonello y Stefan Lamm, el equipo rápidamente definió el diseño para expresar el nuevo ADN de diseño de Ford Europa. Simultáneamente, un equipo de diseño dirigido por Nikolaus Vidakovic, formado por Ernst Reim y Tony Peat, estaba desarrollando un tema similar para el interior. Mientras tanto, el equipo de Color y Acabados liderado por Ruth Pauli, e incluyendo a Silke Welskopp y Laura Blossfeld, elaboraba una selección de color y materiales. Una vez realizados los temas, el diseño fue afinado usando imágenes realizadas con la asistencia del ordenador, con el objetivo de presentar una propuesta posterior a la dirección de Ford Europa. Las imágenes finales por ordenador del iosis fueron la herramienta utilizada para entrar en el estadio siguiente del desarrollo del modelo en 3D. Una vez acabada la imagen de Photoshop y llegados a un acuerdo sobre el diseño decidido, éste fue sujeto a un software llamado Alias que realiza un mapa aproximado de la superficie para poder construir un modelo básico en arcilla. Durante las siguientes seis semanas, los modelistas esculpieron cuidadosa y meticulosamente la arcilla, dándole la forma final. "Este proceso”, dice Smith, “es, probablemente, el más importante durante la gestación del diseño de un coche”. Los cualificados modelistas de Ford son capaces de crear esta compleja forma. La modelación por ordenador es importante, pero las máquinas no tienen el imprescindible toque humano, ni la experiencia y la habilidad para apreciar los sutiles matices del diseño. La corriente de trabajo óptima y más eficiente es una combinación de modelado por ordenador y conocimiento humano. Una vez acabado el modelo de arcilla, se digitaliza usando un proceso automatizado que mide la superficie completa del coche con gran precisión. Los datos escaneados se transmiten luego al carrocero, en este caso Modarte, en Turín, quien los utiliza para fabricar el modelo maestro. Incluso entonces, el proceso no está aún terminado y hacen falta dos o tres semanas más para afinar cada una de las secciones a mano hasta lograr la perfección. Después de ello, se fabrican los moldes a partir del modelo maestro y se crean los paneles de la carrocería para la célula de la carrocería definitiva. Los detalles como los conjuntos de luces delanteros y traseros, la parrilla, los escapes y las ruedas –que se mueven para que los diseñadores puedan ver qué aspecto tienen en 3D– son producidos en el Alias antes de que se construyan piezas falsas para asegurar que encajan bien. La tecnología de usar imágenes en 3D a tamaño real en una ‘Powerwall’ en vídeo se utiliza con frecuencia para comprobar el diseño final. Luego se vuelve al taller de Modarte, un enjambre de actividad frenética a medida que torneros, trabajadores del metal y encargados especializados en el acabado trabajan transformando el iosis desde una serie de dibujos en rotulador hasta un sorprendente coche de exposición. Desarrollo del diseño exterior El iosis es una emezcla de configuración de coche de cuatro plazas encapsulado en un perfil de coupé musculoso, único en su tamaño y clase. Este diseño creado por un equipo liderado por el diseñador jefe de exteriores, Stefan Lamm, e incluyendo a Domenico ‘Nico’ Tonello (director de diseño en Diseño Exterior) y Andrea di Buduo (diseñador), es una muestra de diversos elementos que influenciarán a una nueva generación de productos Ford. “La generación actual de productos Ford son diseños modernos y actuales que demuestran una gran calidad de fabricación y una fina ejecución. Estamos utilizando esa base para crear la próxima generación de vehículos”, explica Lamm. Pero, cuenta Lamm, que solamente tenemos que mirar lo que está pasando, lejos de la industria del automóvil en temas como el diseño y arquitectura de interiores, la prensa y otros campos, para ver que la dirección cautelosa que dominó a finales del siglo pasado se está abandonando por diseños que son más experimentales y espectaculares. “Quizás tiene que ver con el comienzo de un nuevo milenio”, sugirió. El reto que Lamm y su equipo tuvieron que afrontar era el desarrollo de una nueva forma de lenguaje basada en sólidos valores centrales de Ford, reinterpretando estos elementos en una forma atrevida, fresca y moderna. Con Smith y Lamm relativamente nuevos en Ford, ambos hombres tuvieron que realizar una inmersión en los valores centrales de la marca, tal y como explica Martin Smith: “Ford ha estado fabricando vehículos de conducción muy divertida y ha marcado nuevas referencias en calidad de conducción, las mejores cajas de cambios, las direcciones más rápidas y un magnífico comportamiento, pero de eso no te das cuenta hasta que te montas en un Ford. Nuestro trabajo era crear un diseño convincente que atrapara esta energía en movimiento y la visualizara”. Lamm retoma el tema: “En Ford necesitamos demostrar el espíritu de diseño del vehículo con un nuevo lenguaje expresivo”. “Las formas serán más distintivas y emocionales, más atléticas, más musculares. Al mismo tiempo, debemos combinar seguridad y prestaciones dinámicas y retener la identidad de marca del óvalo azul”. |

