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Fiat Sedici |
Buscando nuevos desafíos Fiat se introduce en el jugoso segmento de los todocaminos con un vehículo compacto realizado junto en colaboración con Suzuki en Hungría. Estará disponible en nuestro país a partir del próximo verano. A la llegada del Croma y el lanzamiento del nuevo Punto, Fiat suma ahora su incursión en el mercado de los todocamino para apuntalar sus ventas, un segmento en el que cada vez más fabricantes ponen sus ojos. Pero no nos engañemos, si Fiat ha destacado por algo, es por fabricar grandes automóviles pequeños. Su única experiencia con un todoterreno puro y duro se remonta a los años 50 con el Campagnola, un vehículo militar derivado del Jeep que se siguió fabricando hasta mediados de los 80, y el trabajo desarrollado para las versiones 4x4 del Panda. Con estos discretos antecedentes, ¿qué mejor que recurrir a un especialista a la hora de adentrarse en un segmento prácticamente desconocido? Por la magia de las joint venture, la alianza alcanzada con Suzuki ha dado como resultado, para los italianos, este Sedici y, para los japoneses, el futuro Suzuki SX4. Sobre una plataforma de origen nipón, derivada de la del actual Swift, ambas marcas han dado forma a un todocamino de líneas juveniles y 4,10 metros de longitud, que se fabricará íntegramente en las instalaciones que Suzuki posee en Hungría. Pese a que el Sedici se ha presentado primero, son los hombres de Suzuki quienes han cargado con la mayor responsabilidad a la hora del desarrollo, aportando la ya citada plataforma, la transmisión 4x4, el diseño del interior y los motores de gasolina. Fiat, mientras tanto, ha dejado la responsabilidad del diseño exterior en manos de Guigiaro y proporcionará la motorización de gasóleo Diseño fresco y polivalente El diseño del Sedici se caracteriza por una cintura muy baja y los escasos voladizos de la carrocería, además de por un frontal muy particular, marcado por la presencia de una calandra prominente que recuerda a los últimos diseños italianos y por unos faros alargados que, introduciéndose en las aletas, le dotan de ciertos rasgos orientales. La zaga, sin embargo, es mucho más convencional, destacando, eso sí, la gran superficie acristalada que forman la luneta trasera y las últimas ventanillas laterales, solapadas sin presencia de chapa; o la presencia de un protector de bajos en la parte inferior y pintado en tono metálico. El corto voladizo posterior repercute directamente en la capacidad del maletero, que se sitúa en 270 litros, escasa para un compacto, pero que con los asientos abatidos (60/40) alcanza los 670. Mientas, el interior es de diseño Suzuki, motivo por el cual recuerda notablemente al del Swift, lo que no es mala cosa, ya que logra una imagen moderna y atractiva a la vez que deja todos los mandos al alcance de la mano. La imagen final proyectada es la de un moderno vehículo urbano sobreelevado, en principio más similar a algunos urbanos como el antiguo Rover Streetwise o el C3 XTR, que a los todoterrenos pequeños con los que deberá competir. Pero si echamos un vistazo a las cotas, veremos que su capacidad va mucho más allá de lo que pudiera aparentar. Una altura respecto al suelo de 19 centímetros, unida a unos ángulos de ataque de 20,3º, uno ventral de 18,1º, y de 31,1º para la salida, nos deja entrever que no estamos ante un mero recurso estilístico y que este Fiat podrá adentrarse con ciertas garantías fuera del asfalto. La culpa la tiene la transmisión Efectivamente, su transmisión es la principal responsable de la polivalencia de este Sedici. Proporcionada por Suzuki, cuenta con un diferencial central y tres programas distintos de uso, seleccionables mediante un interruptor interior situado junto a la palanca de cambio. Con este Fiat podremos escoger donde dirigir la potencia del motor: bien a las ruedas delanteras (posición 2WD), a ambos ejes con reparto automático según las necesidades de la marcha (AUTO) o bien a ambos ejes con un tarado de 50% para cada uno, ideal para las situaciones más complicadas (LOCK). Está ultima opción se mantiene únicamente hasta alcanzar los 60 km/h, cuando el Sedici pasa de forma automática a la posición AUTO. Propulsores: un gasolina y un diésel Así serán los dos motores inicialmente comercializados cuando este modelo aterrice en nuestro país, a partir de la segunda mitad de 2006. Obviamente el Suzuki SX4, cuya llegada será más pronta, equipará los mismos propulsores. El gasolina, de origen japonés, lo montan ya modelos como el Liana o el Ignis, si bien ha sido objeto de algunos retoques para su adaptación a este todocamino. Se trata de un bloque de 1.586 cc que entrega 107 caballos a 5.600 revoluciones. Con él, Fiat declara un consumo mixto de 7,1 litros cada 100 kilómetros y una velocidad máxima de 170 km/h. Por otro lado, Fiat propone la versión de 120 caballos y ocho válvulas de su conocido bloque turbodiésel de 1.910 cc JTD, para el que únicamente proporcionan la velocidad punta: 180 km/h. Esta mecánica irá acoplada a una caja manual de seis relaciones por las cinco de la caja prevista para el motor de gasolina. Seguridad y equipamiento Como cualquier modelo nuevo que se precie, el Sedici contará de serie con ABS, sistema de ayuda electrónica a la frenada o airbags frontales y laterales. El ESP y los airbags de cabeza serán, al menos en el mercado italiano -único del que por ahora disponemos datos- parte de un pack opcional. A falta de conocer las especificaciones concretas para nuestro país, el Sedici mantendrá en principio los niveles de acabados conocidos en Fiat: Active, Dynamic y Emotion. Ya en el nivel básico, este todocamino contará con luces antiniebla, barras superiores, espejos eléctricos o climatizador. Para el nivel superior se reservan el tapizado en cuero del volante -con mandos del equipo de audio incorporado-, los protectores de bajos anterior y posterior, los elevalunas eléctricos traseros o las llantas de aleación de 16 pulgadas. |

