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Citroen C-AirPlay |
El placer del movimiento Con este auto-concepto, desvelado en primicia mundial en el Salón de Bolonia, Citroën quiere mostrar una nueva interpretación del vehículo compacto. Se ha pensado para ofrecer una distinta expresión del placer automovilístico basada en percepciones físicas y visuales. Con sólo 3,30 metros de longitud, pero con una anchura de 1,68 metros y una altura de 1,39 metros, el C-AirPlay ofrece, en el espacio comprendido entre los 2,23 metros de distancia que separan a sus ruedas delanteras de las traseras, un espacio hábil para que conductor y ocupante gocen de ese placer que Citroën les sugiere. El C-AirPlay es original por su arquitectura, que asocia unas formas exteriores curvas con un habitáculo depurado que ofrece sensaciones ligadas a la conducción. Es el fruto de una exploración creativa y de una reflexión profunda acerca del placer de conducir. Al mismo tiempo, es coherente con las referencias estilísticas y los valores de la marca, por lo que supone un regreso a los principios del automóvil entendido como un placer que surge del movimiento. Su pequeña silueta, fluida y con líneas simples y continuas, evoca agilidad con la ayuda de unos flancos estilizados y unos elementos superiores de formas particularmente redondeadas. El parabrisas contribuye a dar continuidad a sus líneas, ya que se une con un largo techo panorámico. La luminosidad del C-AirPlay tiene también mucho que ver con la generosa superficie acristalada que se le ha aportado, que al mismo tiempo lo dota de una gran visibilidad. Y sus colores, en combinaciones nunca vistas, son una fuente de contrastes. El blanco iridiscente de la carrocería penetra en el habitáculo para rodear a los tonos rojos con los que ha sido concebido, de manera que crea un ambiente de vitalidad y calor. El diseño de ese habitáculo confirma el carácter provocador del C-AirPlay. Se trata de un interior enriquecido por el empleo de materiales inéditos y por un tratamiento y una presentación innovadores. Los mandos y la información se concentran en el volante para no interferir en la pureza de las líneas de diseño del interior. Se articulan alrededor de dos esferas que muestran la velocidad, el nivel de combustible y las revoluciones del motor. Sólo hay un asiento, biplaza y diseñado en un único volumen a base de formas ininterrumpidas que imitan las formas curvas de los paneles de las puertas y del salpicadero. En el centro de ese asiento se sitúan unas zonas táctiles que concentran los mandos del cambio de marchas, de los elevalunas eléctricos y del reglaje de los retrovisores. La interacción táctil entre el C-AirPlay y su conductor es posible por la utilización de materiales como la silicona, utilizada para los asientos y los paneles de las puertas. Capaz de tener un comportamiento en carretera propio de un vehículo compacto de mayor tamaño, el C-AirPlay puede estar equipado con dos tipos de motores, de gasolina o diesel HDI, ambos con 110 caballos de potencia. La transmisión se encomienda al cambio Sensodrive, que se acciona desde unas levas situadas detrás del volante. Además, cuenta con la tecnología Stop & Start, que ahorra combustible y hace que el coche sea más amigable con el medio ambiente. |

