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Chevrolet Malibu Maxx |
Chevrolet tiene ahora un sedan muy competitivo capaz de robarle ventas a los líderes, aunque lejos de poder llegar a ser líder pues Chevrolet se tiene que ganar de nuevo el corazón del consumidor en este segmento, tras años preocupada por mejorar los grandes pick-up y SUV, dejando el mundo de los sedan un poco olvidado. El diseño del Malibu MAXX es atractivo para la mayoría, aunque hay gente a quien le parece horrible. Para mí no es una belleza, pero tiene carácter que le falta a otros carros del segmento. Pero su mayor belleza es su precio. Por $21,465 incluye llantas de 16" de aleación, techo de cristal fijo para las plazas trasera, ABS con control de tracción, butaca de conductor y pedales ajustables electrónicamente… toda una serie de lujos. A pesar de contar con mucho espacio en la cajuela, echamos en falta un poco más; porque el MAXX no se atreve a ser un "wagon" del todo, con un cristal trasero demasiado adelantado e inclinado que roba espacio al interior. Ni siquiera GM lo llama "wagon" sino que prefieren llamarlo un "five-door extended sedan", algo así como un cuatro-puertas alargado con cinco puertas. Además Chevrolet utiliza una bandeja regulable en altura, como en el Chevy Equinox, que aunque puede ser práctica a la hora de organizar el equipaje es demasiado pesada. Además, las "columnas" laterales donde se apoya esta bandeja roban demasiado espacio a la cajuela. En el lado positivo, contamos con una butaca trasera que se desliza hasta 7 pulgadas para proveer mucho espacio para las piernas o más espacio para el maletero, y se reclina. Este es un verdadero lujo para un carro de este precio. Si sólo la butaca se plegase completamente plana. El motor 3.5 V6 se comporta con normalidad y con 200 caballos de fuerza tiene suficiente potencia pero no es tan suave como otros V6 de la competencia, y es bastante ruidoso. La transmisión automática de cuatro marchas podía utilizar una marcha más. Una ventaja es que nos permite cambiar de marchas "manualmente" con un botón en el lateral de la palanca. La aceleración es bastante buena y la frenada razonable. El consumo oficial EPA es de 22 millas por galón en ciudad, y 30 mpg en autopista, algo razonable para un carro de este tamaño. La calidad de marcha es buena y cómoda; Chevrolet no ha pecado haciendo la suspensión demasiado blanda y ha encontrado un buen equilibrio entre la firmeza y la comodidad. Lo peor del Malibu MAXX es la dirección, demasiado suelta, sobre todo a baja velocidad. Al principio pensé que el volante era demasiado grande, pero luego me di cuenta que era el ajuste de la dirección lo que me molestaba, porque no es nada precisa. La ventaja del MAXX es claramente su precio, porque seguro que lo encontraremos con mejores descuentos que su competencia nipona. |

