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BMW Isetta |
BMW estaba contemplando como los automóviles pequeños se estaban popularizando en la década de los 50, pero sus grandes y potentes motores de los turismos y deportivos no encajaban en este nuevo concepto emergente. De este modo, tomó el camino de la alianza con un fabricante de motocicletas: el italiano Iso Los trámites se llevaron con buenos tratos y rápidamente, cuando Eberhard Wolf (de BMW) y Renzo Rivolta (de Iso) concretaron el acuerdo de licencia, de forma que BMW podía adquirir el nombre y las herramientas básicas para producir la carrocería. La carrocería del Isetta mantendría sus características principales a lo largo de su comercilización, con su única puerta de apertura frontal y 2,28 metros de longitud, pero no así sus motores, ya que los originales irían siendo sustituidos por otros de motocicletas BMW más potentes. El original italiano fue un dos tiempos de dos cilindros, 236 cc y 9,5 cv; el cual enseguida fue sustituido por un monocilíndrico de cuatro tiempos, 250 cc y 12 cv. Con un precio un 30% más barato que el Volkswagen más económico (2.500 marcos alemanes) tendría un gran éxito, produciéndose más de 160.000 unidades hasta 1962. El “motocupé” de BMW podía alcanzar los 85 km/h y sólo gastaba 3,8 l/100 km. ULTIMOS MODELOS Coincidiendo con el milagro económico alemán, a finales de los años 50 empezó a crecer la demanda de automóviles. Los espartanos microcoches habían dejado atrás su época de esplendor, y los clientes deseaban “verdaderos” coches. En 1957, BMW reaccionó con el lanzamiento del 600, un Isetta con una batalla mayor y un motor en disposición trasera con dos cilindros opuestos horizontalmente. En 1958, el rechoncho cuatro plazas con su motor de 19,5 cv había arrebatado el puesto al Isetta como producto número uno de la compañía. Con unas ventas de 75,5 millones de marcos, el BMW 600 representaba el 39% de la facturación de BMW; al Isetta sólo le correspondían 53 millones de marcos o un 27%. Sin embargo, en 1959, el BMW 600 fue reemplazado por un modelo de diseño claramente más actual cuya carrocería utilizaba por primera vez un monocasco: el BMW 700. BMW Isetta 50 aniversarioLas dos nuevas líneas de productos devoraron las ventas del Isetta. En 1958, la cadena de producción de la fábrica de Munich apenas produjo 22.000 motocoupés y, un año después, la cifra había caído a 20.000 unidades. Pero como señalaba la memoria anual de BMW: “El declive en las ventas nacionales del Isetta se ve compensado con un aumento importante de las exportaciones de Isettas desmontados para su montaje en el extranjero”. Mientras que en 1958 se habían exportado 825 Motocoupés desmontados, en 1959 la cifra ascendía a 6.900. No obstante, el “huevo sobre ruedas” mantuvo una fiera contienda contra una competencia que era cada vez mayor y más moderna. Y ello fue posible, principalmente, gracias a su atractivo precio y elevada calidad. Con un precio de 2.650 marcos el Isetta de 250 cc y de 2.710 marcos la versión de 300 cc, el pequeño coche era imbatible. Incluso el modelo básico de su mayor competidor, el T250 de Goggomobil, se comercializaba al precio de 2.947 marcos. En cualquier caso, el análisis de precios realizado por una publicación especializada de 1960 decía respecto al Isetta: “Precio suplementario por la calefacción: 45 marcos, techo deslizante de serie” – en aquellos días era el único modelo alemán que ofrecía este extra en todos los modelos de producción. Sólo un vehículo de aquella lista era más barato que el Isetta: el “cabin scooter” KR 200 de Messerschmitt, comercializado por 2.395 marcos, calefacción incluida. Pero no sirvió de nada. En 1961 una revista del motor lo describía así: “Aunque lo mires con buenos ojos, los días del Isetta han pasado”. Un año después, BMW interrumpía su producción. Se habían fabricado un total de 161.728 vehículos. El informe elaborado por el Consejo en 1962 decía escuetamente: “Después de agotar las existencias de piezas, la fabricación del Isetta se interrumpió en mayo según lo previsto”. |

