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Loeb busca distanciar a sus rivales bajo el nivel del mar |
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No tendrá fácil conseguir su propósito. En frente tendrá a todo el batallón Ford encabezado por los pilotos oficiales, los finlandeses Mikko Hirvonen, teórico líder del equipo, y al joven y prometedor Jari-Matti Latvala. Pero la principal dificultad será el hecho de que esta prueba es nueva en el calendario, desconocida para todos, por lo que no habrá pilotos con la ventaja de conocer los tramos. Ésta será la primera vez que el Mundial dispute una prueba en un país árabe desde 1976. Muchos de los tramos se disputarán bajo el nivel del mar, con más oxígeno del normal, con la repercusión que esto tendrá sobre la mecánica, las altas temperaturas y unas pistas polvorientas y duras, con el consiguiente peligro para los neumáticos. Tras unas comienzo de mundial en que parecía que no lo tendría tan fácil como se presumía para conseguir su quinta corona, "Seb" ya está asentado en el liderato tras Argentina y ahora buscará imponer distancia en la tabla que le dará cierta tranquilidad y que acabe por desanimar a aquél que pretenda atacar su puesto de honor. Pese su confortable plaza aún tendrá que buscar el liderato de Citroen en el mundial de constructores, puesto que ahora ocupa Ford. La marca del óvalo presentará batalla con todo su elenco de pilotos. Hirvonen es rápido y tiene ganas de recuperar el liderato que tuvo hasta la prueba sudamericana, pero lo tendrá difícil. Es más lento que Loeb y más proclive a cometer fallos de pilotaje. Sus posibilidades en el mundial pasan por su regularidad y por los fallos, improbables, del galo. La incógnita puede ser su compañero de equipo. El joven Latvala es un piloto muy rápido y está sorprendiendo en este su primer año como oficial. Es veloz en tierra aunque su juventud se nota en la falta de concentración en los momentos clave. Tras estos dos, estarán el resto de equipos satélites de Ford: Stobart y Munchis, aunque la sorpresa la puede dar el local Khalid Al Qassimi, último vencedor de la prueba cuando no era del mundial. El español Dani Sordo, Citroen, tiene como objetivo el podio. No lo tendrá fácil aunque su nivel sobre grava mejora prueba a prueba y ya está entre los mejores, pero la competencia será dura. Puede considerarse afortunado puesto que conoce el terreno tras realizar los reconocimientos de la carrera del año pasado cuando aún no pertenecía al mundial de rallys. La duda es Subaru. Están volcados en el modelo que sustituirá al actual, aunque aún no hay fecha definitiva para el cambio, pero en las última pruebas consiguieron unos resultados más que aceptables. El problema es el de siempre, falta de fiabilidad y muchos errores en la conducción del noruego Petter Solberg y de falta de ambición en forma de ataque a la victoria del australiano Chris Atkison, pero es inteligente y sabe guardar la mecánica cuando reina el caos. La esperanza está en que Suzuki no tenga muchos problemas y que sus coches terminen todos los días. Habrá una alta participación local. Las condiciones de competición no serán fáciles. Gran parte de la prueba se disputa por debajo del nivel del mar, lo que significa más oxígeno para el motor, por lo que lo que deberían tener más potencia pero aún no se sabe cuál será el impacto real. Las pistas son duras, algunas nuevas. Tienen mucho polvo que se limpia a medida que pasan los pilotos cogiendo una textura parecida al hormigón, lo que puede ser definitivo en unos neumáticos quizás demasiado blandos. Hará calor aunque no se espera que sea sofocante. Se disputará entre el viernes y e Fuente: EFE |
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